La tristeza de los domingos

Opinión / Pensamientos

Imagino que si accediste a este articulo, tú al igual que yo sientes esa tristeza que nos invade los días domingos, y aunque parezca algo que solo le sucede a pocas personas, en realidad mas del sesenta por ciento de la población lo sufre aunque claro cada cual elige sus métodos para disimularlo. Siempre que llega el domingo nuevamente nos planteamos ¿de dónde viene ese sentimiento de tristeza, vacío o melancolía? ya que el mismo aparece de repente y nos invade por completo y a la hora menos imprevista, porque tal incomodidad puede llegar a la hora del almuerzo, luego de la siesta o al caer la noche de bendito día.
Con el pasar de los años mas personas se animan a contar que tienen que sobrellevar esta carga aparentemente sin explicación, y si buscamos una explicación pseudo-científica sobre el problema podemos ver que cada vez mas los psicólogos y psiquiatras hablan de este malestar tan característico el cual denominan “el Síndrome del Domingo por la tarde”.
Aunque yo no creo en ninguna de estas dos profesiones y por lo tanto mucho menos en sus puntos de vista expondré una opinión del psicólogo Manuel Cima Muños, el mismo pregona que en este problema la cultura tiene mucho que ver, ya que de forma general y explicita declaramos unánimemente al día Lunes como al peor día de la semana, e inconscientemente en las finalizaciones de los domingos imagino que esto puede llegar a trabajarnos en nuestro interior y comenzar a despertar esas sensaciones que empiezan a rodearnos hasta tomarnos por asalto, el expone: “Aquellas personas cuya vida laboral o académica no es satisfactoria viven la tarde del domingo con tensión y con la ansiedad anticipatoria de lo que les espera el día de mañana”, claro como si los humanos fuéramos tan llano en emociones.
No descubro nada si digo que todos los seres humanos anticipamos cualquier tipo hechos en nuestra mente, es parte de nuestra naturaleza y gracias a este aspecto genético podemos prever dificultades y encontrar las soluciones respectivas (momento filosófico: ¿y si quizás no hay solución? o quizás la dificultad que arrastramos es la misma de siempre ¿como poder escapar de la rutina, que nos obliga a vivir de cierta manera y nos impide desempeñarnos en aquello que amamos?); ahora bien, cuando nuestra mente no logra enfocarse ni hallar la dificultad a resolver, todo este gen interno nos puede hacer pasar malos tragos proyectandonos en situaciones que damos por aceptado serán muy duras, y es que el Lunes, y la rutina están ahí, a la vuelta de la esquina en las ultimas horas de un domingo por la noche.

He investigado un poco sobre los sentimientos que despiertan los días domingos en las personas (de la lista, a mi me despierta una profunda tristeza) y son los siguiente:

  • Perdida.
  • Vacío.
  • Tristeza.
  • Preocupación.
  • Ansiedad.

Mi opinión personal:


Si bien hay miles de causas que nos hagan sentir de esa manera los días domingos, con el pasar de los años hay situaciones muy difíciles de superar las cuales vamos sumando, y esa dificultad no radica en que alguien puede ser mas débil o mas valiente como para seguir adelante, mirarlo desde ese punto de vista es estupido y hay realidades tan duras que simplemente son un muro infranqueable, pero creo que la sumatoria de situaciones complejas nos van desmoronando o debilitando impidiéndonos disfrutar de la quietud o la relajación de los días domingos, miremolos desde esta manera, en los días de semana generalmente bailamos al frenesí que la rutina y el sistema obliga, y al volver a nuestros hogares por las noches, destruidos, no hacemos mas que acostarnos y dejarnos allí repozados para recuperarnos de la locura del día, ahora cuando eso no sucede y la mente tiene tiempo, o mejor dicho el inconsciente tiene tiempo de indagar por lagunas dolorosas es irremediable que poco a poco vayamos empezando a sentir esa multiplicidad de sentimientos. No digo nada nuevo escribiendo que la vida es mas dura que bella, pero llega a ser tan tan dura que poco a poco nos vamos volviendo incapaces de disfrutar unas horas de libertad, o que simplemente por factores mas drásticos ni siquiera podríamos disfrutar de las mismas.

¿LA SOLUCIÓN?


Intentar por todos los medios buscar un rincón que nos haga sentir bien, siempre que fuera posible, ya que al parecer, los científicos de la mente nunca ven que hay realidades en donde simplemente no se puede disfrutar ni en sueños. Pero así y todo soy totalmente incapaz de esbozar una cercana solución al problema, ¿y tu que opinas sobre la tristeza de los días domingos? Escribela aquí debajo.


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